2 claves para no tirar tu dinero con un freelance

¿Estás cansado de perder tu dinero en profesionales freelance que no dan talla?

No saben qué querés, no te entienden. Te entregan un trabajo descuidado, que parece hecho a la medida de cualquier menos la tuya.

La calidad de los textos es apenas mejor que el de tu sobrino de 5 años. Tus clientes lo notan y ya tu contenido empieza a no gustarles.

Te ha pasado muchas veces, a vos también, ¿es que los freelance son todos iguales?

A mí ha me sucedido pero en sentido opuesto: es difícil conseguir buenos clientes.

Como cliente podés hacer algunas (varias cosas) para obtener un servicio de calidad.

Casi podría decirte que si lo hacés, te asegurás un servicio de calidad.

Es más fácil , rápido y barato que ir probando de freelance en freelance hasta que encontrás el adecuado.

Voy a hablar de servicios de generación de contenidos, porque es el área que conozco pero vale para cualquier servicio frelance.

El problema

Hay muchas personas que movidas por no llegar a fin de mes o por lo que sea se largan a hacer de “redactores”, porque lo único que se necesita es escribir más o menos y un poco de SEO.

El SEO lo arregla todo: podés ser un gorila aporreando un teclado pero donde hay seo que se corra el resto. Hasta que llegaron los algoritmos semánticos y toda la familia de trolls anti SEO.

Casi tan vasto como el número de esas personas es la de quejas de clientes insatisfechos con la calidad del servicio recibido.

Lo que suele suceder con estos clientes es que no buscan un redactor, buscan un freelance multitask que sea redactor, SEO, community, que suba el contenido a wordpress y que busque tres fotos para su artículo.

Son exigencias entendibles en internet. Lo que no es entendible que pretendás pagar medio centavo por todo.

Amigo, brother, tío, chango: si querés un redactor-SEO-community-copy-editor-bloguero-domador de leones y bailaor de flamenco lo pagás. Cada servicio por separado.

La esclavitud se abolió hace mucho (al menos la formal, la que se ve. La invisibilizada todavía nos acompaña).

 

El trabajo que no se ve

 

Escribo más de lo que se ve, y el tiempo que tardo no se refleja en el producto final -el texto que entrego-.

Me refiero al trabajo “tras bambalinas”, al que no es tan romántico como sentarse al escribir pero es necesario para generar un producto de calidad.

 

El primer borrador de cualquier cosa es una mierda

E. Hemingway

 

  • Tiempo de documentación: no leo más rápido que Lisa. Y como a casi todo el mundo, me duelen los ojos por leer varias horas en una pantalla.

 

  • Tiempo de investigación: depende de qué tipo de contenido sea. Si es un copy, no sólo es necesario investigar las características de tu audiencia, las de tu marca y cómo es la comunicación entre ambas. También hace falta mirar para afuera y ver cómo lo hace tu competencia.

Si tu idea es que copie a la competencia, quizá te pueda parecer que es bastante más fácil pero no, en ese caso mi trabajo es diferenciarte y encontrar en tu oferta el famoso “¿porqué deberían elegirme a mí?”.

  • Tiempo de edición: con toda la investigación y documentación hechas, escribo una zarta de estupideces más o menos coherente que si te las entregase llegarías a la conclusión de que un mono escribe mejor que yo.

En mi caso, la edición es la fase más larga del proceso: eliminar redundancias, adaptar el texto a la audiencia, cambiar ciertas palabras y frases por otras más adecuadas, meter algo de SEO.

Escribir mierda es igual de difícil que escribir cualquier otra cosa.

 

¿Cuál es la diferencia, entonces, entre escribir mierda y escribir “bien”?: el tiempo.

Para escribir mierda no me hace falta leer nada, escribo lo que sé del tema y ni no sé hago una reescritura del primer resultado de Google en inglés.

 

Información, información, información

Si querés A, pedís A.

Desde el comienzo, dá la información mínima para encarar el proyecto. Nadie te va a robar tu idea y peor: nadie va a entender lo que querés si no lo pedís. 

 

De consignas ambiguas obtendrás respuestas ambiguas.

 

Cuál es la información mínima

 

Temática

Si desde el principio decís cuál es la temática solo tendrás propuestas de personas idóneas. Nadie sabe sobre cualquier cosa que te ocurra escribir.

Es cierto que puedo investigar pero si me pedís un artículo sobre cómo hacer un asado vegano (además de que voy a considerarte un hereje) lo que voy a hacer es copiar una receta de las mil que están internet. Alguien especializado en comida vegana va a colorear el texto con curiosidades del veganismo y tips de cocción para que quede bien.

 

Abordaje y objetivos

¿Para qué querés ese texto? ¿Qué aspecto querés destacar de la temática? ¿Es un texto informativo o de venta? ¿Cómo tratás a tu audiencia: “Tú, usted, vos, che pibe, boludito”.

 

Audiencia

El éxito del texto está determinado por hablar a la audiencia en su propias palabras y formas. Cada audiencia requiere un trato y un vocabulario diferencial.

 

Sé realista con lo que pedís

Si querés calidad tenés que pagarla. No por la cantidad de palabras. Pagás el tiempo que invertí en escribirlas (y ese tiempo incluye investigación, escritura y edición) y el tiempo que invertí en adquirir los conocimientos necesarios para entregar ese producto (por eso, los textos de ecología son más caros :P).

 

Dejá en claro del vamos si hay trabajo extra

“Luego te paso unos apuntes que quiero que incluyás en el texto, no es mucho”. Los “apuntes” son 3 capítulos de un libro que demandan 6 horas de lectura.

 

La lógica funciona así: me pagas poco, trabajo poco.

Todo ese tiempo lo podría haber dedicado a otras actividades, quizá actividades más lucrativas. Invertirlo en tu proyecto tiene un costo de oportunidad porque dejo de hacer otras actividades.

 

Establecé plazos realistas

 

¿¡Que qué, querías todo para ayer!?

Imposible. Dejame trabajar tranquilo.

O pagá el sobreprecio que se me ocurra. En serio, con esto soy un talibán de los malos con un detonador.

Hasta acá las “claves” para contratar un freelance. Más que claves, es un desahogo: cada dos por tres leo clientes quejándose de mal servicio de un freelance.

Y no quiero decir con esto que todos los clientes encajan en el molde “te pago medio centavo y me siento a esperar resultados excelentes” pero es frecuente que eso es lo que esté pasando.

 Un tip de regalo:

Si te digo que ese texto de 1500 palabras con keyword stuffing no va a rendir, no te lo digo de jodido.

Si pagás dejate asesorar y mantené un comunicación fluida para que el trabajo satisfaga a ambas partes.

Sabías que menos del 10% lee hasta el final. Gracias por dedicar tu tiempo a leer(me)

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