Branding: qué es, cuáles son sus ventajas y cómo hacerlo bien (I)

David Alercia (@dabalche)

David Alercia (@dabalche)

¿Qué es lo primero que ves en la foto?: ¿el agua o el peñasco con pasto? ¿Qué elemento te llama más la atención?

En mi barrio hay un quiosco con las paredes azules, luces azules y un cesto de basura enorme… azul.

Ese quiosco tiene un nombre pero nadie lo sabe ni importa: es el quiosco azul. Y es el único que está abierto un domingo a las tres de la madrugada.

Las cosas son más caras, eso tampoco le importa a nadie porque es domingo de madrugada.

Branding: ejemplo gráfico. Peñasco con hierba en una catarata

El 99% de las personas ven primero la roca (mentira, no sé la estadística exacta pero las cifras llaman la atención y es cierto que la mayoría va a ver la roca. Nuestro cerebro “escanea” el espacio y crea patrones, si algo se sale de ese patrón se enfoca en eso porque es desconocido. No quiero hablar mucho de percepción porque tengo para escribir un libro).

Hay varios elementos que atraen tu atención hacia la roca pero el que quiero destacar es uno: el contraste entre la monotonía blanca de la cortina de agua y la pequeñez y el color del pasto. El agua es “ruido de fondo”, no hay casi nada de información allí, es todo blanco.

Lo que una estrategia de branding puede hacer por vos y tu negocio

Existen productos sin marca, siempre existieron y más aún en un país que no alcanza a salir de una crisis para entrar en otra. (No sabría decir si los argentinos podríamos vivir con una economía normal: especular con la inflación, resolver los problemas del Banco Central o la última “desaparición inexplicable” de miles de millones del Tesoro Nacional son temas casi tan animados como el clima para romper el hielo).

El atractivo de una oferta sin marca es su precio. Su bajo precio. Ese modelo de negocio no apuesta por calidad sino ofrecer cada vez precios más bajos

Ese enfoque no funciona para alguien cuyos ingresos dependen de su tiempo (por lo general, la ecuación es más clientes más ingresos y ahí se queda la mayoría pero la otra parte es más clientes, más tiempo de trabajo> menos tiempo de ocio).

Desde antes de empezar tus ingresos tienen un límite: la cantidad de tiempo que podés trabajar. 

Tenés que dormir, salir al sol de vez en cuando —para no tener deficiencias de vitamina D ni de calcio— , alimentarte bien y hacer ejercicio para que no te quedés con los omóplatos en la mano después de 5 horas sentado en la oficina.

Si tenés pareja supongo que alguna vez querrás hacer algo que te obligue a separarte de la pc y dejar de trabajar.

Pero…

El día tiene 24 horas, y no te olvidés de dormir bien

Tu tiempo es limitado. Ser un sin marca no es tu opción (si querés cobrar un precio justo por tu trabajo).

Lo que hace falta es vender más caro, pero así perdés clientes.

Sí y no

Los perdés porque hay muchos que quieren un trabajo prefecto pero no lo quieren pagar (por los motivos que sean). Esos indefectiblemente se van a ir a lo más barato y no hay nada que hacer. Recién cuando se harten de gastar en productos y servicios barretas va a empezar a valorar opciones de más calidad y precio. Creo que no deberías esforzarte por retener ese tipo de cliente, a menos que necesités trabajar con cierta urgencia. 

La parte más interesante viene por el lado del no: cuando no perdés el cliente por cobrarle más.

¿Cómo lograr que tu cliente pague más?

Cuidado con el autobombo

Ad blocker nos ama a todos.

De eso no hay dudas. Tampoco tengás dudas en admitir que las campañas “mirame, mirame, mirame, comprame, soy el mejor de los mejores” son sistemáticamente ignoradas. 

Tenés que ser sútil y mostrarle al lector que tu propuesta le aporta soluciones y que tus productos o servicios están pensados para resolver esa inquietud que tiene.

Cuando usás las palabras para posicionar lo que menos tenés que pensar es en vender.

(“Posicionamiento” es lo que las personas creen con respecto a tu marca. Puede ser cierto o no, como el posicionamiento de Coca-Cola: una gaseosa hace una mesa feliz —y de paso, contribuye a que la obesidad infantil sea una de las principales amenazas a la salud pública de este siglo— pero eso es otro cuento. Ya no nos mata la viruela, nos mata una idea. O varias que se colaron en la cultura por campañas de marketing de corte consumista).

Si lográs que tu marca sea recordada y valorada, ya sea por su calidad o cualidad, pasas a ser la planta en la mente de tu lector.

Ser verde en un mundo blanco debe estar bueno: llamás la atención.

El primer objetivo es que se lleven una buena impresión de tu proyecto.

La meta es que cuando esa persona tenga un problema que podés resolver con tu oferta, piense en vos antes que en cualquier otro.

Llevado al caos informático de la web, lleno de irrelevancia, ruido y porquerías virales salir al cruce con un mensaje consistente y una identidad identificable es un punto a favor.

No todos van a ir a comprarte

Solo aquellos que se sientan en sintonía con tu producto y con tu mensaje. Pero a esos les podés cobrar un precio justo por tu trabajo porque conocen el valor que les ofreces más allá del producto que compran y son más flexibles a la hora de pagar.

De eso se trata el branding, de crear estrategias encaminadas a la creación y el posicionamiento de una marca.

Seas empresa, humano o jupiteriano, las estrategias son las mismas y se adaptan a cada caso particular.

Publicado por Dabalché

Escribo, viajo y hago fotos. Biólogo y entusiasta del marketing y la comunicación. Ayudo a emprendedores plasmar el valor de su trabajo en un texto

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