¿Cómo conseguís diferenciarte con imágenes y evitar los problemas legales?

Fácil: fotos de stock libre de derechos. Pero ese tipo de imágenes podrían estar minando tu proyecto, en especial si buscás consolidar una marca personal o corporativa. Las fotos de stock son el enemigo silencioso del branding. 

Una cadena se rompe por el eslabón más débil, o eso dicen, y esas fotos son el punto débil de tu estrategia de branding. ¿Seguís usando fotos de stock en tus proyectos? Deberías empezar a evitarlas. 

Las fotografías de stock y el branding

Crear contenido de calidad y valor diferencial está sobrevalorado. Podés ser un spammer y juntarla en pala. Algo de razón tiene el consejo: ser un spammer y juntarla en pala se lo pueden permitir los grandes usando el prestigio de su marca. Si lo dice la bioguía debe ser wow… Voy a poner un biodigestor debajo de mi fregadero y a salvar al mundo del horrible capitalismo. No sé diga más. Está bien: cualquier átomo de arena vale. El punto es que ese contenido apuesta por la viralización y la cantidad antes que por la calidad.

Detrás hay una sólida estrategia de branding. Así de importante es. Si lo hacés bien desde el principio te podés dedicar a spamear con total impunidad. ¿No es genial? Nada de andar comiéndote la cabeza con contenido de calidad. Pero al principio hay que hacerlo bien. 

Tu objetivo es diferenciarte de tus competidores, transmitir un mensaje único, posicionarlo y atraer clientes en sintonía con ese mensaje. Definición de manual y todo perfecto. En la práctica el terreno a veces se pone áspero. Más si seguís usando las mismas fotos que otros miles de emprendedores que quieren lo mismo que vos: posicionar su marca.

En la práctica el terreno a veces se pone áspero. Más si seguís usando las mismas fotos que otros miles de emprendedores que quieren lo mismo que vos: posicionar su marca. Las fotos de stock son fotos virales. El objetivo es vender miles de copias a medio centavo. No hay calidad estética de la imagen.

Los métodos para “hacer marca” son dos: el diseño y el copywriting. El diseño se encarga de la parte visual de tu mensaje, el copywriting te va a servir para alinear todo tu discurso a los valores de tu marca. Copy y diseño tienen que ir de la mano. Si tus palabras y tu mensaje visual no pegan ni con cola, algo va mal.

Hay un punto flaco en donde el que muchas veces falla el diseño: en las fotografías. En las fotografías de stock. Sí, son gratis y son “profesionales” pero… Deberías ser muy criterioso para usar esas fotografías, son un arma de doble filo. Pocas veces, o nunca, una foto de stock trasmitirá el mensaje que querés porque son genéricas. No están pensadas para marcar diferencia.

Las fotos de stock son fotos virales. El objetivo es vender miles de copias a medio centavo. No hay calidad estética de la imagen: la apuesta del microstock es por cantidad y no por calidad, amparados por marcas como Adobe o Flickr.

¿Cuál es entonces, el problema de usar fotos de stock?

  • Tu competencia y mil tipos más están usando las mismas imágenes. Si no es la misma es una muy similar porque todas las fotos de stock tienen la misma estética y responden a un lógica de mercado masivo ¿Vas a usar ese tipo de contenido para marcar una diferencia y especializarte en tu sector?

Pero el problema mayor no es ese

  • Una foto de stock no dice nada: es como publicar un lorem ipsum. Nunca encontrarás en un sitio de microstock una fotografía expresiva o con un mensaje contundente. No es que las fotos estén mal. El objetivo del fotógrafo es producir imágenes emocionalmente neutras, que le gusten a la mayoría. Volvemos al principio: su objetivo es generar contenido viral.
  • El fotógrafo gana un porcentaje ínfimo por la venta de su obra. Hablamos de centavos. Es frustrante que por una de tus imagenes te paguen 2 centavos. Yo prefiero regalarla. Ese tipo tiene que producir miles de fotos para llegar a los 100 dólares. Es un esclavo del microstock. Uno tiende a pensar siempre en el beneficio propio pero si no querés que te paguen dos centavos por tus servicios no exijas calidad por dos centavos.

    Uno tiende a pensar siempre en el beneficio propio pero si no querés que te paguen dos centavos por tus servicios no exijas calidad por dos centavos.

¿Y qué puedo hacer?

  • Evitar usarlas.

Fijate los blogs que publican contenidos de calidad (seguro conocés un par de tu sector): no las usan. Prefieren no usar imagenes a meter una foto de stock.

  • Darle una mano a un fotógrafo.

Si contratás un profesional, deberás ser capaz de decirle muy bien lo que querés. De lo contrario el fotógrafo va a aplicar las reglas del manual del buen retratista publicitario y la foto va a ser estándar. Profesional pero estándar.

¿No has visto por ahí que los blogs lucen todos igual?: protagonista en posición relajada. Fondo claro y desenfocado. Sonrisa amable en su ambiente de trabajo. Piel de porcelana y mil capas de photoshop. Ese es el manual del retrato publicitario. La situación cambia si decís: “quiero salir como el geek que soy” y entonces el fondo va a estar enfocado y se va a ver tu colección de muñecos de Stars War y la máscara de Darth Vader hecha de corteza de palmera por la que tenés el pecho henchido de orgullo.

No esperés mucho si no estás dispuesto a pagar. Valorá su trabajo como querés que valoren el tuyo. 

 

¿Cómo gestionás el contenido visual de tu proyecto?

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Publicado por Dabalché

Escribo, viajo y hago fotos. Biólogo y entusiasta del marketing y la comunicación. Ayudo a emprendedores plasmar el valor de su trabajo en un texto

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